Con este estado de excepción, el Ejecutivo obtiene poderes extraordinarios para movilizar tropas, restringir ciertas garantías constitucionales y adoptar medidas excepcionales de defensa.
La declaración del estado de conmoción exterior en Venezuela implica que, ante un conflicto externo que amenace la seguridad nacional, el Ejecutivo obtiene poderes extraordinarios para movilizar tropas, restringir ciertas garantías constitucionales y adoptar medidas excepcionales de defensa.
La duración de este estado de excepción específico tendrá duración de hasta 90 días, prorrogables una sola vez.
El Artículo 338 de la Constitución de 1999 regula los estados de excepción, incluyendo el de conmoción exterior.
De hecho, el Artículo 339 establece el procedimiento: debe ser aprobado por el Consejo de Ministros, presentado ante la Asamblea Nacional o la Comisión Delegada en un lapso de 8 días y revisado por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia para verificar su constitucionalidad.
Las facultades que concede este decreto son movilizar tropas y fuerzas de seguridad, restringir temporalmente derechos civiles (ej. libertad de tránsito, reunión, expresión), controlar medios de comunicación. y adoptar decisiones excepcionales en materia de defensa nacional.
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La norma establece que un grupo de derechos fundamentales deben mantenerse vigentes, como el derecho a la vida; prohibición de incomunicación o tortura; derecho al debido proceso; derecho a la información y otros derechos humanos reconocidos en tratados internacionales.
Implicaciones prácticas del Estado de Conmoción Exterior
La instauración del estado de conmoción exterior tiene algunas implicaciones prácticas como la centralización del poder en el Ejecutivo, el cual concentra decisiones de seguridad y defensa, lo que restringe contrapesos institucionales.
La ciudadanía puede ser objeto de posibles restricciones de movilidad, reuniones y comunicaciones.
En el plano internacional, Venezuela invoca el derecho a la legítima defensa (art. 51 de la ONU) y suele denunciar agresiones ante organismos multilaterales.
En síntesis, el estado de conmoción exterior es la máxima alerta constitucional frente a amenazas externas, que permite al gobierno venezolano adoptar medidas extraordinarias de defensa, pero con límites claros en materia de derechos humanos.
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Con información de Banca y Negocios.







