El FC Barcelona gana la Supercopa de España

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En la Supercopa, los culés llevaron al Madrid a su cruda realidad, la que nació en el Metropolitano con la goleada sufrida ante el Atlético de Madrid.


Ni goleada ni derribo. Lógica. La Supercopa fue para el mejor, el que llegó en mejor momento y el que mostró más prestaciones, más acierto y más ambición. Pero sin la avalancha que se presumía, sin sonrojo ante un Real Madrid frágil pero que se agarró al partido hasta cuando pudo.

La inspiración de Raphinha, el hombre que marca la pauta en el campeón, y un gol puntual, cuando el físico de ambos estaba en cuestión, de rebote, tras un resbalón, en una jugada poco esperada, marcó un duelo, un nuevo clásico que premió al conjunto azulgrana que recuperó el dominio en los clásicos que perdió en la décima jornada de liga.

El cara a cara entre el Barcelona y el Real Madrid demostró que la distancia no es tanta. El cuadro de Xabi Alonso, diezmado, entre tinieblas, en evidencia frente el Atlético Madrid, no estuvo tan lejos del Barcelona que ejecutó una demostración de fuerza contra el Athletic.

Tuvo el Real Madrid el empate en dos acciones puntuales en el tramo final, cara a cara con Joan Garcia que finalizó mal. Hasta ese momento, la ventaja azulgrana al inicio de la segunda mitad por empuje, sin excesos. Y con el reloj en la mano, pendiente de la hora.

Quiso sorprender Alonso a su rival con alteraciones en la zaga, condicionada, sin Rudiger. Con Dean Huijsen que no está. Con Aurelien Tchuameni como acompañante. Con Raul Asencio en el lateral. Con Fede Valverde en el medio. Sin Kilian Mbappe. Compromiso y Vinicius.

El Barcelona con lo suyo. Con Raphinha que marcó diferencias y con Robert Lewandowski como novedad. Siempre presente con el gol.

Vinicius a tiempo
En medio de un tramo final loco antes del descanso, cuando el partido bailó, apareció Vinicius para sostener al Real Madrid. Ya se mostró activo durante el partido, lejos de la apatía que daba la sensación de mostrar en las últimas actuaciones. Asumió el reto, buscó el desborde. Volvió a ser Vinicius.

Y generó la jugada de la final, la que dio el empate al Real Madrid. Al que convenció de que era capaz de marcar. Al que sacó a su equipo de la cueva, al que bajó del larguero. Una acción de crack que dio el empate al conjunto blanco.

Fue un vaivén ese tramo. El Barcelona se aprovechaba de las pérdidas de su rival para amenazar. Nada nuevo. Cualquiera puede perder la pelota en un centro del campo que no fabrica, que no crea. Donde Camavinga se pierde y Bellingham desaparece. Juego directo hacia los tres de ataque. Vinicius apareció.

Marcó y acabó con una racha de diecinueve -dieciséis con el Real Madrid y tres con la selección, sin marcar- y sonrojó en más de una ocasión a Jules Kounde y Pau Cubarsí. No aprovechó el Real Madrid la inspiración.

Porque el Barcelona tiene más y rondó el gol aunque después todo se equilibró. La acción puntual en el añadido, que acabó con el gol de Gonzalo alivió al Real Madrid antes del intermedio.

El Barcelona ha llevado al Real Madrid a su cruda realidad. La que nació en el Metropolitano con la goleada sufrida ante el Atlético de Madrid y que ha crecido semana a semana. Los brotes verdes en duelos como ante el Valencia, Athletic o Betis fueron situaciones puntuales sin continuidad. La visita del Sevilla al Bernabeu donde semanas antes el Celta sacó los colores al anfitrión con un triunfo histórico mostró la peor versión blanca, acentuada en el primer capítulo de Yeda, en la semifinal frente al cuadro de Simeone. Pocas veces una victoria fue tan gris.

Mejoró en esto el Real Madrid, en la imagen y el talante. Pero dejó entrever que el fútbol lo tiene lejos y que sin Mbappe no hay gol. Tuvo ocasiones claras pero el Barcelona recuperó el pulso, la fe y el juego que no tenía en el arranque del curso.

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Puede que sea menos de lo que parece, de lo que dictan sus números pero su trayecto es impecable. Al alza. Diez victorias seguidas entre todas las competiciones. El primer título al bolsillo. Un trofeo menor que suele aventurar triunfos mayores.

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Con información de Agencias.